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Cómo ayuda la práctica de ejercicio a las personas diabéticas o con niveles altos de azúcar.

El número de personas diabéticas que hay actualmente ha convertido esta enfermedad en uno de los principales retos de salud pública a nivel global.

Además, también debe preocuparnos el gran auge de pacientes que, sin ser diagnosticados como diabéticos, tienen elevados niveles de azúcar en sangre que deben controlar para que no se disparen.

En todos estos casos, el abordaje exige una estrategia integral en la que convergen la educación sobre la propia enfermedad para comprenderla bien, la planificación nutricional y el tratamiento farmacológico cuando sea necesario. Sin embargo, existe un pilar terapéutico que, en ocasiones, se subestima: la práctica regular de ejercicio físico.

Integrado de forma complementaria a la dieta y a la medicación prescrita, el ejercicio de intensidad suave o moderada desempeña un papel decisivo en el control de la glucemia y en la prevención de complicaciones metabólicas y cardiovasculares como te vamos a contar hoy en esta nueva entrada de nuestro blog.

¿Qué es la diabetes y cómo se desarrolla?

La diabetes es una enfermedad crónica y metabólica caracterizada por niveles elevados de glucosa (azúcar) en sangre (hiperglucemia), resultado de la incapacidad del páncreas para producir suficiente insulina o porque el cuerpo no utiliza la insulina eficazmente.

> En condiciones normales, la glucosa en ayunas debe situarse por debajo de 100 mg/dL. Con ese nivel, una persona no tendría ningún problema relacionado con sus niveles de azúcar.

> Se considera glucemia basal alterada cuando esos valores son más altos, oscilando entre 100 y 125 mg/dL. Ahí se hace necesario un control periódico para evitar que estos niveles asciendan.

> Y estamos ante personas diabéticas cuando la glucosa alcanza o supera los 126 mg/dL en ayunas o cuando la hemoglobina glicosilada (HbA1c) es igual o superior al 6,5%.

La persistencia de niveles elevados de glucosa actúa como un desgaste silencioso sobre vasos sanguíneos y nervios, favoreciendo complicaciones micro y macrovasculares. De ahí que las personas que sufran este problema deban tratarlo siguiendo la prescripción médica pertinente.

¿Cómo puede ayudar el ejercicio a las personas diabéticas o con altos niveles de azúcar en sangre?

Desde el punto de vista fisiológico, el ejercicio funciona como una llave metabólica adicional. Durante la contracción muscular, aumenta la captación de glucosa por el músculo esquelético a través de mecanismos parcialmente independientes de la insulina, lo que contribuye a disminuir la glucemia circulante.

Además, la actividad física regular mejora la sensibilidad a la insulina, incrementa la masa muscular, reduce la grasa visceral y optimiza el perfil lipídico y tensional. Todo ello configura un entorno metabólico más estable y eficiente.

En resumen, así ayuda la práctica de ejercicio a las personas diabéticas:

    • Mayor sensibilidad a la insulina: Las células musculares utilizan mejor la insulina disponible para absorber glucosa tanto durante como hasta 24 horas después del ejercicio.
    • Reducción directa de glucosa: La contracción muscular durante el ejercicio permite que las células utilicen la glucosa para obtener energía, independientemente de la insulina.
    • Control del peso y salud cardiovascular: Ayuda a disminuir la grasa corporal, la presión arterial y el riesgo de enfermedades cardíacas, comunes en personas diabéticas.
    • Bienestar general: Reduce la ansiedad y mejora el estado de ánimo.

¿Qué tipo de ejercicios son recomendables en estos casos?

Entre las actividades más recomendadas se encuentran la caminata a paso ligero, el ciclismo, la natación y el entrenamiento de fuerza con cargas moderadas.

Muchas personas con niveles de azúcar en sangre elevados demuestran un descenso importante cuando comienzan a realizar, simplemente, una caminata diaria de 45 minutos.

La combinación de ejercicio aeróbico y trabajo de resistencia ha demostrado ser especialmente eficaz en el control glucémico, siempre adaptando la intensidad y la duración a las características clínicas de cada persona.

Recuerda

Si sufres diabetes o tus niveles de azúcar en sangre siempre están más altos de lo que deberían, es importante que acudas a un entrenador personal como los que te esperan en Fitness & Coach.

Nuestros profesionales con formación específica en ejercicio, nutrición y salud diseñarán un programa de entrenamiento a tu medida, teniendo en cuenta el tipo de diabetes, el tratamiento farmacológico, la presencia de complicaciones y el nivel de condición física. Así, el ejercicio deja de ser una recomendación genérica y se convierte en una intervención terapéutica planificada, segura y científicamente fundamentada.